miércoles, 20 de junio de 2012

EL VALOR DE LA CARIDAD

EL VALOR DE LA CARIDAD

 

La caridad es una de las tres virtudes teologales, junto con la fe y la esperanza. La mayoría de nosotros la entendemos como dar dinero y ayuda a los pobres, y si éste es en alguna forma su sentido, pero el valor de la caridad va mucho mas allá.


Ejerces la caridad cuando ayudas a ese compañero de oficina que no sabe hacer su trabajo, compartiendo con él tu experiencia. La caridad esta en ti cuando sufres por los niños que mueren de hambre en lugares lejanos, o cuando te preocupas porque una especie desaparece del planeta gracias a la voracidad humana. 

Aunque no puedas hacer nada por ellos tu interés sincero es ya un regalo caritativo. Serás caritativo cuando prestas ayuda a alguien que alguna vez te hizo daño, pero que pasa por momentos difíciles.

  La caridad no solamente es un valor es un alimento para el alma, porque cuando realizas un acto caritativo, cuando sabes que ayudas a otros ser humano, lo mereciera o no; cuando te desprendes de algo que tienes para dárselo a quien lo necesita más que tu, percibes en el corazón una sensación de paz y bienestar contigo mismo. Pero la caridad no debe ejercer con fines egoístas porque entonces deja de ser un valor para convertirse en una pantalla. La caridad autentica debe nacer de un deseo sincero de ser útil, y no para quedar bien ante los demás. 

Cada acto de caridad que realizas te engrandece y te hace mejor persona. Porque mientras exista caridad también podrá haber fe, esperanza, amor y enaltecimiento de todos aquellos valores que nos hacen dignos de llamarnos seres humanos.

EJERCICIOS PARA LA CARIDAD:-         
Comienza con lo básico.- despréndete de esa moneda y depositarla en la mano del anciano enfermo que la extiende hacia ti, en vez de apartársela con fastidio o de pasar de algo. Por un solo momento participa de su sufrimiento y ponte en su lugar.  
    
Durante una semana, busca a alguien que esté en una situación difícil y a quien puedas ofrecerle tu ayuda desinteresada.        

La caridad comienza por casa; participa de los problemas de su familia y hazles saber que pueden contar contigo.

COMO TRANSMITIRNO A LOS PEQUEÑOS:-         
Hazles entender, mediante relatos o conversaciones, que hay otros niños que no son tan afortunados como ellos, y que debemos brindarles ayuda, simplemente porque son seres humanos.-         
Aliéntales a que vayan poniendo en una caja lo que ya no usen y que este en buen estado y cuando esta se llene, llevarlos a un dispensario o a un orfanato a que la donen.-         




No permitas que se burlen de las personas discapacitadas o pobres; enséñales que no son inferiores, sino que cada una vale por lo que lleva dentro.  

La caridad tiene que ver con dar una mano a quien es menos afortunado o está más necesitado que nosotros y esto cubre muchos aspectos, no solo el material. En esta virtud se encierra también la bondad y se expresa en estas bellas palabras de ese gran reformador social que fue Jesucristo “Haz el bien sin mirar a quien”. Así estas siendo caritativo cuando escuchas los problemas de un amigo en medio de un día ocupado, y le brindes consuelo o un consejo.